Tarjetas de credito
La tarjeta de creditos hoy en día es una herramienta crediticia fundamental para cualquier persona.
Una tarjeta es un préstamo disponible todo el día en nuestro bolsillo. Cientos de instituciones financieras brindan tarjetas plásticas, desde bancos hasta prestamistas, y según los elementos que se presenten a la hora de solicitarla –como el recibo de sueldo- los beneficios que cada persona recibe de ese servicio.
En función de algunas variables la institución financiera autoriza al usuario un monto máximo de préstamo al que podrá acceder a su antojo, cuando desee.
La tarjeta de credito es útil para hacer compras con dinero que no tenemos en ese momento.
Además, la tarjeta de credito es una fuente de seguridad: si tenemos la tarjeta no es necesario andar por la calle con dinero en efectivo. Especialmente las personas más vulnerables –personas mayores, mujeres, etc.- cuentan con la tranquilidad de que, ante cualquier robo, pérdida o incidente, con un simple llamado se deshabilita la tarjeta, y no se perdió nada de efectivo.
Las tarjetas también tienen grandes ventajas a la hora de pagar. Cuando llega el recibo no es necesario pagar el total de lo gastado. Como buen préstamo, ofrecen un pago mínimo, entre otras opciones que varían según la institución que habilitó cada tarjeta.
Hoy en día la tarjeta de credito también sirve para utilizar en cajeros automáticos o en bancos, y algunas compañías crediticias también permiten a los usuarios pedir préstamos en efectivo. También para las empresas que permiten el pago con t´arjeta el sistema tiene muchos beneficios.
Foto: michanolimit – Fotolia