En tiempos de crisis económica surgen, comúnmente, incertidumbres importantes respecto a las herramientas de inversión, especialmente en inversión de capitales. Los ahorros a plazo fijo resultan una buena opción en tales contextos. Bancos y otros agentes, ofrecen una gama bastante amplía de inversiones de este tipo.
Tipos de inversiones.
En la actualidad hay diversas maneras de invertir capital. Uno u otro banco, por lo general ofrece una serie de productos diversos en esta línea. La primera variable que influye en el tipo de inversión que se desea realizar corresponde al tiempo en el que se espera el retorno de rentabilidad. Por esta razón, se habla de inversiones a corto, a medio, o largo plazo.
Una vez que la crisis ha comenzado, por medida general, no conviene realizar modificaciones substanciales en las inversiones a largo plazo. Por ejemplo, si se ha invertido en fondos previsionales o de pensiones, lo más probable es que estos fondos hayan perdido rentabilidad en periodos de crisis; pero que a largo plazo se recuperen. Como se trata de inversiones pensadas comúnmente a treinta años, las pérdidas ocasionales no son relevantes; sino la rentabilidad general es la esperada. No sucede lo mismo con inversiones de corto plazo.
Inversiones a corto plazo.
Las inversiones a corto plazo dependen mucho del tipo de inversor. En términos generales, un inversor agresivo, preferirá el mercado accionario, o inversiones de renta variable y un inversor moderado preferirá inversiones de renta fija. En la actualidad, bancos y otras instituciones financieras ofrecen una amplia gama de inversiones que se pueden contratar y manejar a través de un solo banco o agente de inversiones. También, como norma general, lo más utilizado son carteras mixtas que incluyen tanto inversiones de mayor riesgo, como otras moderadas, de tal manera que haya un equilibrio y se tienda al alza.
Recomendaciones ante un contexto volátil.
Ahora bien, en un contexto volátil, como son los tiempos de crisis, conviene optar por carteras mixtas, o directamente por ahorro a plazo fijo. Se trata de inversiones que se pueden retirar en plazos cortos, en la medida que se necesite capital. Además incluyen un bajo riesgo y con una esperanza de rentabilidad austera pero segura.
Foto: Rofeld/Hempelmann